jueves, 18 de mayo de 2017

Tecnología: La Estrategia Obligada para los Colegios



Me apena darme cuenta de que al comenzar un nuevo año escolar, haya profesores y administradores que se sientan aliviados con la idea de limitar y hasta dejar por fuera la tecnología de los colegios. Es lógico, la tecnología trae consigo mucha frustración y obstáculos: hay que adecuar la conectividad inalámbrica, responder a las dificultades disciplinarias que se presenten con los estudiantes que hagan mal uso de sus dispositivos, lidiar con los imprevistos técnicos que se presenten, ayudar a los padres para que se sientan cómodos y enterados de lo que sus niños hacen con la tecnología. Y no se puede dejar atrás que se requiere de un constante entrenamiento y apoyo a docentes para incentivar una verdadera transformación digital.


En mis años de experiencia he podido ver cómo muchos colegios se esfuerzan por lograr la integración de la tecnología en el proceso de aprendizaje mientras lidian con varias de estas situaciones y estructuras:


1. Desenredando los cables

Si los cables están enredados, así mismo será la experiencia para maestros y alumnos que entren al salón de clase para utilizar la tecnología. Dar tiempo y recursos para asegurar la fluidez en el uso de los sistemas es esencial. Esta parte debe ser invisible para los usuarios, y es precisamente donde descansa una gran parte del éxito futuro. Docentes y alumnos perderán su confianza si a diario deben enfrentar problemas de conectividad e instalaciones hechas sin tener en cuenta sus necesidades.

2. Encontrando el adecuado SGA (Sistema de Gestión Académica)

Puedo parecer cansona ya con el tema, pero no dejo de insistir que un SGA debe ser intuitivo, fácil de usar, y brindar oportunidades para hacer al aprendizaje más organizado y eficiente, desde su primera implementación. Si me preguntaran recomendaría Schoology. Lo conocí en Cartagena para el Encuentro de Tecnología y Currículo en el Colegio Jorge Washington. Su representante nos hizo una demostración y me resultó muy atractivo por su interface similar a Facebook. Los docentes pueden postear anuncios, tareas, crear calendarios, publicar las notas, y entregar retroalimentación a sus estudiantes en tiempo real. El elemento que más me enamoró fue su ambiente ampliamente colaborativo en el que compartir es esencial para aprender. Queda claro que me parece sumamente importante que un colegio invierta su tiempo y su dinero en escoger su SGA y garantizar que toda su comunidad lo use.

3. Trabajando en Equipo

Los docentes que trabajan colaborativamente en diferentes equipos pueden acelerar la adopción de la tecnología, así como el aprendizaje contagia a todo el staff en lugar de quedarse entre algunos maestros interesados. Y cuando los maestros modelan la colaboración, los estudiantes tienen la oportunidad de ver a los docentes trabajar juntos para crear soluciones.

Y si me preguntan si vale la pena atravesar por estas molestias, responderé que absolutamente, porque somos los responsables de preparar a nuestros niños para un futuro que aún no comprendemos. Debemos construir plataformas para aprender, en la que los estudiantes sean capaces de ver y establecer conexiones a través de diferentes contenidos y áreas disciplinarias, siendo la tecnología el puente que los una.



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