Twitter se ha convertido para
mí en la herramienta más indispensable de desarrollo profesional como docente.
Yo tuiteo principalmente para encontrar recursos educativos útiles, aprender de
educadores que tienen más experiencia que yo, y compartir artículos que me han
parecido interesantes. Pero sin duda lo que lo hace tan positivo para mi labor
como educadora es la constancia con la que lo uso, porque es esa continuidad la
que mejor expresa la motivación que ha despertado en mí la popular red social
del pajarito. Y esta es la ventaja más grande que Twitter tiene sobre cualquier
sesión o reunión de desarrollo profesional a la que estamos acostumbrados a
asistir los maestros cada dos miércoles al mes.
Esto no quiere decir que la única opción es Twitter. Para mí es la herramienta
ideal, pero si te gusta Pinterest y su concepto de organización de ideas por
tableros, me parece excelente. O tal vez tengas una red de maestros en
Facebook, maravilloso! ¿Google plus? funciona también! Prefieres Flipboard para curar tus temas de
interés? grandioso! Lo que quiero decir es que el educador de hoy no puede
darse el lujo de prescindir de las amplias oportunidades de desarrollo
profesional que ofrecen las redes sociales y las herramientas similares online.
No solo porque pone su propio crecimiento en riesgo sino porque quiera o no,
este es el medio esencial en que nuestros estudiantes aprenden, construyen
comunidad y hasta hacen empresa.
En realidad podría escribir mucho más sobre por qué amo Twitter pero lo cierto
es que aún me falta por aprovechar las oportunidades que esta red social
ofrece. Aquí les comparto las 3 principales maneras en que yo le saco el jugo.
1.Comparto
los Recursos
Siempre que encuentro algo interesante, como videos, estrategias, planes de
clase, rubricas, etc, lo comparto. Aunque no lo creas, esto fortalece tu
comunidad como educador. Al hacerlo estas contribuyendo a todos aquellos que
tienen tus mismo intereses, y puedes lograr que otros docentes se interesen por
conocerte y de esto se trata. El principio de las redes sociales es
precisamente “dar y recibir”. Dar un “compartir” o un “retuit” te puede ayudar
a conocer gente como tú.
2. Conecto y Creo Redes
Una vez que me siento cómoda compartiendo recursos, le invierto un poco de
tiempo a encontrar a esas personas, e instituciones que me conviene seguir.
Esta guía
de cuentas de interés docente a seguir puede ayudarte a iniciar
contacto con otros en tu misma área de experiencia. Aprender a usar hashtags
educativos te dará un gran empujón en esta dirección. Existen muchos
más hashtags sobre educación en inglés pero no es imposible encontrar unos muy
populares en español.
3. Creo y No sólo Consumo
Para mí este es el el reto definitivo, y lo digo porque se ha convertido en el
mío este año. Para sacarle el mayor provecho a mi Twitter debo producir. Si
bien es cierto que la mayor parte del tiempo recibo los beneficios de recursos
que puedo encontrar, yo no quiero ser solo consumidora, sino contribuir en
serio, y eso implica dar de mí. Así que se debe invertir tiempo en crear. Pero
no me malinterpretes, no quiero decir que debes pasar el día publicando, hay
varias formas de contribuir. Puedes postear tus insights sobre educación y tu
propia experiencia en aula, puedes compartir las entradas de tu blog, como yo
lo hago, puedes participar en encuestas y debates de educación como #edchat que
semanalmente genera preguntas sobre educación en las que miles de docentes
responden desde su propia realidad.
Al final lo que funciona es tu continuidad. Si no eres constante, tu red se
debilitará. No estoy diciéndote que debas convertirte en un adicto posteador,
pero puedes verlo así, si quieres que una conversación se mantenga interesante,
debes estar atento, y responder activamente. Y esto mismo se aplica para las
redes sociales.
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