El fallo reciente de la IA de META al exponer conversaciones privadas no es solo un error técnico: es un síntoma. Un reflejo de lo que ocurre también en nuestras aulas, donde se usa tecnología sin criterio, sin conciencia y sin haber formado previamente el pensamiento crítico necesario para asumir sus riesgos. Este texto propone una analogía entre ese error digital y la fragilidad estructural del sistema educativo actual.
